martes, 13 de agosto de 2013


Sueño: Tía  Sara entra por la puerta de la casa de la infancia llevando a mi mamá en una silla de ruedas. La Chela se ve ultra demacrada, pero yo y todos sabemos que se hace la enferma, que en lo real es su cara y forma de manipulación.
La tía nos explica a mí y a mis hermanas que  tuvo que salir de la casa de mi tía Adela, que ya no podía seguir ahí y que, era nuestra responsabilidad como hijas hacernos cargo de ella, que no paraba de llorar y que el dolor de espalda la tenía postrada en cama desde hace varios días.

Llevan a la Chela a la antigua pieza de Ximena, se queda dormida hasta el otro día.

Al despertarme escuchaba mucho ruido desde la cocina y me asomé. Ahí estaba mi mamá fregando loza, se veía bastante vigorosa, ni una queja en su espalda.
Yo me sentí embaucada, agarré un cigarro, me lo fui a fumar afuera y afuera era otro paisaje, estábamos en las montañas, pasaba un bus por la carretera de en frente, sentía tanta rabia por las mentiras y la terquedad de mi vieja.

Luego salí, me vi paseando un perro de hielo, un perro chico, un Poddle, la raza de perros que yo más detesto. Debía llevarlo a que terminara de derretirse al río, entonces caminamos a pasos de corro hasta allá, en parte llegamos, una mitad del perro cayó en el río y con la otra parte del  perro hecho charco me tropecé y me caí.

Volví a casa y miré a una Chela sin dolores ni quejas, pegada en la televisión, sentada comodamente en el sillón tomando té. Me senté al lado de ella, agarré el control remoto y apagué el televisor. Me miró de reojo, puso esa cara que pone siempre al estar  frente a una conversación donde se le exijen verdades.


- Te sentías mal ayer, te veo mejor.
- Sí, me sentía pésimo, me ha hecho bien volver a casa.
- A nosotros no nos hace bien tenerte acá, hemos visto tu manipulación desde que saliste del centro de rehabilitación, te has metido en el bolsillo todos los esfuerzos que hemos hecho todas para que mejores, para que no recaigas, para que no nos duela mirarte y ver a una vieja que le importa un pico seguir viviendo.
- Pero Carito, si yo ya me mejoré.
-¿Sabes qué? si no fuera porque eres mi mamá te partía la cara de un combo o te mataba yo misma. Sé que te vas a matar tú sola, y mientras eso ocurre, prefiero matarte de una manera más bien simbólica, me voy de acá, vieja de mierda.


Al decir vieja de mierda en el sueño, también lo dije en voz alta en mi cotidiano por despertar. 
¡Vieja de mierda!, vieja de mierda murmuré mientras me metí al baño.






miércoles, 7 de agosto de 2013


Muchachitas de invierno




" Me hago girar como un trompo para volverme menos lúcida y más alucinada, 
para escuchar mis intuiciones"





 Incesto, A. Nin.






Temporada de sueños 


Anoche: Mandrágora.
Sin zol ni luz me contraigo,
me guardo los secretos,
los arrugo como a un papel imaginario hasta hacerlos pequeñitos,
hacerlo (en) silencio, convertirlo en vapor de gemidos,
cerrar los ojos.

Anoche, mientras otro día sea, es de estarse en desconocidos:
lugares, personas,
en las cosas muertas tomadas y posadas de vivas,
llego a las muchas puertas y no abro alguna,
sigo por el pasillo, muy  len t i   t o
sólo miro de reojo por las que ya están semi/casi/entre abiertas o cerradas,
eso depende.
Un montón de cámaras, entre ellas una es de cajón
las de cajón me gustan porque me ponen contenta
(pienso en que pienso, pero en verdad duermo, pienso en que pienso:
porque hay cosas que se abren solas, basta echar por encima el ojo y ya.
1. yo te poseo sin tocar nada,
2. la mirada desde dentro del closet en Blue velvet,
3. un espectro de luz de la  habitación del 237,
4. Eraserhead, porque In heaven everything is fine,
5. algún viaje en heroína que una vez me contaron)


Nadie despierta Folksy Nina, and I have a dream.