"Sé que el cosmos cuida a todos por igual"
La noche eterna - El mató a un policía motorizado.
Kohomba Hella
Ñuñoa, Diciembre 2022
doble expo en Fomapan 400 - Canon AE-1
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Yo no sabía que la danza me transformaría en volcán
hace 10 años desde que percutí la tierra con la planta de los pies
activé el movimiento
el calor y la magia
me cayó un rayo, me atravesó el fuego
me incendié
ardo, ardí, arderé.
me costó traerme a la tierra
no nacida desde hace tanto
un espíritu más entre tantos otros
mi cuerpo nave
la máquina cuerpo hermosa mamífera
en un mundo humano
hasta venir a aterrizar en un Planeta Salvaje
El 2017 mientras lloraba y costureaba mi cinturón Kandyan, conocí a Kurruf.
Medicinas como Changa y rapé.
Entre medio conocí al espíritu de Wachuma y su vez, mi relación con todos los demás espíritus.
Se me abrió el corazón, mi herida expuesta al sol y a la danza, sanando a punta de humildad, voluntad y gratitud.
El 2018 me acerqué al fuego del temazcal y recé por la sanación de los úteros de mi familia materna.
Para el 2019 dibujé en mi piel una constelación para Kambó, Kurruf me tatuó con fuego, sellando y marcando así la salida de todos mis miedos.
En 2022 danza Ruhunu, en lucidez conscientemente presente, bailé para identificar y hacer las pases con mis demonios y contradicciones.
y fue recién en el 2024 que me vino a parir la fuerza del volcán.
La primera vez que me cuestioné el por qué la danza, me respondí "pienso bailar hasta que todo se ponga en su lugar".
Feliz cumple 10 años de mi ruta bailarina, estoy contenta de haber llegado hasta acá, de haber tomado mi poder y transformarme en ésta versión de mí.
Al final que, vine a ser quien soy y a ser con quien sea conmigo.
¡Ahó!
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