miércoles, 26 de agosto de 2015

No, estoy muerta.







Le estoy haciendo guantes de lana cruda al papá del Comadreja, buen cliente que salió porque la semana pasada me compró unos para su mamá. Es una lana ágil de tejer, me demoré nada (al menos hoy), sólo le falta la costura. El primer guante lo llevo tejiendo desde el Sábado y ya es Miércoles, eso es mucho, porque por ejemplo hoy llegué a la pega y en una hora lo terminé y además terminé el otro, es que igual, le puse tanta energía al cuello del Juanpa que quedé media débil, compruebo que necesité de 5 días para reponerme.

Escojo el crochet para hacer las terminaciones, podría ocupar la aguja, obvio,pero en mi mundo ocupar las cosas que corresponden para que las cosas funcionen no es prioridad, me gusta caminar por el territorio del crochet,y la aguja para lana es tan fome, es que tiene un orificio enorme (cero romance de enhebrar) y si no hay romance desde el principio, entonces, ¿para qué? 

Mientras intento cerrar el guante escribo, y mientras escribo pienso en que claro, debería irme temprano el día 16 de Septiembre para asistir al baile y actividad de G. Vivenciar, fotografiar e inmortalizar ese momento que será por siempre sólo ése momento, mi deber es estar para la captura, porque es mi fin, y mi caza requiere la captura previa. Sobredosis emocional que requiero cada cierto tiempo, la descarga que me recuerda que estoy muerta.








lunes, 13 de abril de 2015





 
 
Me gusta escuchar música, por eso la busco, pregunto, investigo, comparto y escucho antes de dar mi opinión; no puedo entender cuando los que se autodenominan melómanos no son capaces de respetar eso, entiendo: está bien que te guste algo, pero si no te gusta al menos queda respetarle el gusto del otro. Eso.

Hay gente que le gusta hacer sentir mal al resto porque tiranamente opinan que "no sabe" o "no ha escuchado ná" o "tú no escucharás música porque yo", y yo prefiero respetar, siempre he dicho que soy ingnorante con respecto a la música, con respecto a todo en realidad, estoy clara que siempre se puede aprender más. La arrogancia no camina en mi vereda.

Suelo juntarme con alguien por la música o por  el aporte que pueda darme con respecto a esto, me ha resultado y me ha hecho conservar amistades por años, pero hasta hoy, llevo dos malas experiencias, lo peor es que he involucrado sentimientos amorosos y por tanto me duele más este tipo de comportamiento religioso tan de metalero.

No lo entiendo, "la estábamos pasando re bien".
 
 
 
 
 

martes, 24 de febrero de 2015

game me




me puse a jugar Zelda y Fez, en cualquier momento me volví loco mamá*. Zelda le regaló un nuevo ritmo a mi corazón, y no lo escribo metafóricamente, porque a penas le puse start me fui a la mierda con las emociones. Fez lo juego para superar la idea de que en Hyrule ya quedó la mansaca, que pasaron 7 años desde que rescaté a la princesa que estaba en la panza de Jabu-Jabu y de que Link ya se hizo hombre, hacerse hombre suena cuático, yo no sé cuándo un hombre se hace hombre pero lo digo por decir, porque ya no es un niño (?) demasiado encuentro yo, me tengo que preparar para salvar al mundo de la devastación y demás que soy capaz, obvio, pero me tengo que preparar.

 Fez es como una burbujita llena de oxigeno en este momento, un recreo. Me gusta la gráfica, el sonido, escuchar el sonido de las patitas de Gomez salir por una puerta es una de las cosas que más me ha enternecido esta semana, no es un juego fácil, es más bien complejo y me divierte.


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*Un día, el día en que me compré un pastel de mil hojas para el desayuno, decidí darle un bocado a Gaspar (quien por ese entonces tendría un poquito más de 3 años ). Me preparé para ver su reacción en azúcar, y bueno, pasaron 20 segundos y me miró con los ojos así de grandes, se paró en la silla, puso las palmas de sus manos sobre la mesa, miró el techo, me volvió a mirar y me dijo con voz de éxtasis: ¡me volví loco mamá!